El arché, arkhé, arjé

20:56:00

La verdadera naturaleza del ser humano es, sin duda, de los términos más complejos. Que dos personas, sin educación ni influencias externas, desarrollen una ética igual, es casi imposible. La sociedad nos moldea a su necesidades, e incluso la propia familia: si tus padres son panaderos, por qué no seguir la tradición y que también lo seas, o por ejemplo una familia que se aproveche del trabajo para blanquear dinero: está mal pero se inculca para que se haga así. La sociedad por su parte nos bombardea con muchísimas ideas: está mal comer carne ya que los animales de los que proceden son tratados cruelmente para conseguir el máximo beneficio, pero no te dan otra solución que simplemente hacer un "circo", una distracción, que es la televisión. Y no solo por la comida, sino por el calentamiento global, la actual guerra en Siria, el problema de los refugiados, la falta de dinero por un sueldo mínimo que no da para una vida mínima, etc.

Así conseguimos ser máquinas en su estado puro: sin sentimientos, donde se note nuestra frialdad, que trabaje sin preguntar, las horas que haga falta y sin quejarse. Pero nosotros somos como esos pollitos que nacen y como en menos de 3 semanas han de morir para su consumo, les llenan de medicamentos de crecimiento y sufren enfermedades a causa de ese aceleramiento. A nosotros, sin embargo, nos dañan de otra manera: ansiedad, depresión, en general entrar en un vacío negro del que no sabes que haces ahí y tampoco como salir. Todo al rededor tuyo no tiene valor para ti, nada importa porque estás fuera de tu terreno.
Y no es que yo vaya a poder curar el mundo con mi blog, pero sí que podré haceros reflexionar sobre lo que de verdad vale en esta vida: ¿el nuevo iPhone 7 plus o el tiempo, las experiencias?

You Might Also Like

0 comentarios