Mucha gente se preocupa o se pregunta, por mi blog, como soy tan abierto. Como puedo contar y explicar todo lo que pienso, lo que me pasa, como si dejara que mi vida privada pasase a ser publica.
Sí, puede ser que eso pase, pero yo no soy solo mi blog. Raúl nunca va a ser mi blog. Raúl, yo, es mucho más, tanto que ni yo se donde acaba. Pero, este blog, me ayuda a reflexionar y a contar cosas que normalmente no tengo con las que contarle a nadie. No es porque no tenga a amigxs, sino que hay cosas que te cuestan explicar. Es como muy complicado para luego esperar una respuesta que sabes que no te va a alumbrar el camino. Pero yo, con el blog, busco la solucion en mí. Para poder decir que esa decisión, la he tomado yo. Para poder aprender a ser un gran castillo, hay que saber ser independiente.
Por eso, yo desde aquí te invito a abrir tu propio blog, o un diario, o semanario como yo. No para esperar que la gente te ayude, sino que tu mismx, desde tus palabras, puedas ver desde otro punto de vista lo que te ocurre. Y también para ayudar a otra gente a abrir sus caminos, sus pensamientos. Para que nada se pueda cerrar en un simple puente, en una carretera, sino en una rotonda con diferentes salidas.
Sí, puede ser que eso pase, pero yo no soy solo mi blog. Raúl nunca va a ser mi blog. Raúl, yo, es mucho más, tanto que ni yo se donde acaba. Pero, este blog, me ayuda a reflexionar y a contar cosas que normalmente no tengo con las que contarle a nadie. No es porque no tenga a amigxs, sino que hay cosas que te cuestan explicar. Es como muy complicado para luego esperar una respuesta que sabes que no te va a alumbrar el camino. Pero yo, con el blog, busco la solucion en mí. Para poder decir que esa decisión, la he tomado yo. Para poder aprender a ser un gran castillo, hay que saber ser independiente.
Por eso, yo desde aquí te invito a abrir tu propio blog, o un diario, o semanario como yo. No para esperar que la gente te ayude, sino que tu mismx, desde tus palabras, puedas ver desde otro punto de vista lo que te ocurre. Y también para ayudar a otra gente a abrir sus caminos, sus pensamientos. Para que nada se pueda cerrar en un simple puente, en una carretera, sino en una rotonda con diferentes salidas.


